
TIPOS DE VIOLENCIA DE GÉNERO
Violencia Física
La violencia física se considera a todo acto mediante el cual se produce un daño a la víctima a través de una agresión directa. Dentro de este tipo de violencia se incluyen: golpes, heridas, fracturas o arañazos. Este tipo de violencia es una consecuencia de la agresividad, la cual es un factor biológico, que conduce al ser humano a cometer un daño físico hacia otra persona.
Violencia Psicológica
De acuerdo con las cifras del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), este tipo de violencia es el que con mayor frecuencia se produce. Alrededor de un 64,2 % de los casos, sufren de violencia psicológica, seguido de la violencia física, con un 31,7 %; y la violencia sexual, con un 6,6 %.
El Código Orgánico Integral Penal (COIP), desde el 10 de agosto del 2014, tipificó por primera vez la violencia psicológica y estableció tres niveles de afectación: leve, moderada y severa. El hecho de cometer violencia psicológica contra una persona, pueden incurrir a llevar una pena que va desde los 30 días hasta los 36 meses de prisión.
Los principales factores que se encuentran en este tipo de violencia son el menosprecio, control e insultos. De igual manera, la violencia psicológica reúne todas las agresiones verbales, gestuales y actitudes que puedan dañar a una persona a nivel emocional. Este tipo de maltrato puede ser manifestado también mediante: amenazas, prohibiciones, humillaciones, chantajes, manipulación e intimidación.
El principal objetivo de este tipo de violencia radica en la emisión de frases descalificadoras y humillantes que buscan desvalorizar a otro individuo. La violencia psicológica es muy frecuente en ciertos contextos sociales tales como: familiar, escolar, laboral, etc.
Entre las principales secuelas que puede dejar la violencia psicológica son: la pérdida de su autoestima, el miedo a enfrentar a su pareja, poca seguridad en sí misma y la creencia que sin su compañero sentimental no podrán sacar adelante su vida.
Violencia Sexual y Abusos Sexuales
La violencia sexual ocurre cuando alguien fuerza o manipula a otra persona a realizar una actividad sexual no deseada sin su consentimiento. La violencia sexual puede estar orientada a cualquiera incluyendo: niñas, adolescentes, adultos y personas mayores.
Cada víctima reacciona a la violencia sexual en su única manera. Estas reacciones pueden ser afectadas por el estilo personal, la cultura y el contexto de vida del sobreviviente. Algunos expresan sus emociones, mientras que otros prefieren mantenerlas dentro.
En algunos casos cuentan lo que pasó inmediatamente, mientras que en otros esperan semanas, meses o incluso años antes de discutir la agresión, si es que deciden hacerlo. Pese a todo esto, hay que saber respetar las decisiones de cada persona y las formas con las que deciden lidiar con este evento traumático.
Violencia Patrimonial
La violencia patrimonial es aquella usada para controlar y amenazar a la mujer a través del control de los recursos económicos o patrimoniales. Esta acción también puede consistir en la pérdida de utilidades de las actividades económicas familiares o en el impedimento para el acceso a instrumentos de trabajo, documentos personales, bienes, valores, derechos o recursos económicos. El caso más frecuente de violencia patrimonial surge dentro del matrimonio, el cual, es una institución en donde el hombre y la mujer adquieren deberes y derechos.